Del Infierno al Cielo
Tucumán y el camino hacia la gloria de la mano de Jerónimo
Solórzano.
El alero y protagonista marcando un doble. Foto: La
Gaceta.
Viernes 21 de Agosto, el escenario es el estadio Marta Elene
Fernández. Tucumán enfrenta a Misiones en semifinales y se impone con su juego
con el marcador 76 a
57 logrando el pasaje a una final luego de 6 años. En el otro lado se
encontraba el conjunto de Santa Fé que había dejado atrás a Entre Ríos en un
83-69 convirtiéndose en el rival de los tucumanos.
Un día después los dos equipos Tucumán y Santa Fé se verían
las caras en el estadio Club Caja, entre
ellos Jerónimo Solórzano que no se
imaginaria que seria el protagonista principal de un momento tan importante. Rodeado
por hinchas tucumanos que observarían a su equipo disputar un partido
definitorio, que podría significar una nueva consagración luego de 17 años de
haber logrado la gloria.
Los tucumanos hacían sentir su localia, la euforia de su
gente hacia temblar el estadio pidiendo por su equipo.
Durante el partido en el tercer cuarto, en un juego muy
ajustado, el conjunto tucumano, dirigido por Mario Vildoza, se estaba llevando una victoria con el marcador por 83 a 81. En ese momento el técnico
de Santa Fé pediría tiempo y en un cambio estratégico faltando nueve segundos, pondría
a su equipo arriba 84 a
83, el tanto enmudeció al estadio apagando las ilusiones y mirando con cara de
derrota, pasar un año mas de sequía sin un título nacional.
Cuando el partido se moría en el último segundo Leandro Vildoza desde un lateral lanzó
el balón a las manos de su compañero, y Solórzano luego de recibir la pelota, marcó
un triple haciendo explotar a su gente y desatando la alegría de sus
compañeros, sellando la victoria 86-84, logrando un nuevo título y quedando en
la historia como el héroe que llevo a su equipo del Infierno al Cielo.