domingo, 16 de abril de 2017

De seguridad policial a técnico infantil

Jorge Antonio Soraire cuenta como cambio su oficio, para dedicarse a lo que mas ama, dirigiendo a las primeras categorías en Atlético Concepción, luego de caer con sus divisiones ante Central Norte, el sábado por la tarde en el estadio José María Paz.


De espaldas a sus jugadores Jorge Antonio Soraire,  posa unos segundos cerca de la línea lateral antes de dar indicaciones a sus jugadores.



Jorge Antonio Soraire, en sus comienzos se desempeñaba como policía durante 25 años y prestaba servicios en la UNSTA (Universidad Santo Tomás de Aquino) por 12, fue lo que le permitió hacerse la cara visible de la institución, muchos estudiantes que pasaron por allí lo conocen desde el anonimato como “Jorge el policía”, ya que era quien les abría las puertas para que pudieran acceder, y quien se lo veía en la biblioteca cuidando la seguridad de los alumnos.


Cuenta que dentro de su lugar de trabajo, hizo muchos amigos con quienes compartía muchas cosas, una de ellas el amor por el fútbol, que por razones laborales le fue imposible dedicarle tiempo. Luego de haber cumplido 50, 3 años atrás tomó decisión de dar fin a sus servicios y darle continuidad a su sueño deportivo pero desde la dirección técnica.

Soraire ya con tiempo para poder concretar lo que anhelaba, comenzó a formarse en ATFA (Asociación de técnicos del fútbol argentino), fue incorporando conocimiento hasta poner en práctica sus aprendizajes.

Jorge quien en su pasado salía todas las mañanas desde Alderetes a su lugar de trabajo, encontró un camino distinto para llegar, a pocos minutos de su casa tuvo su segundo hogar en el Estadio José María Paz, el lugar que le abrió sus puertas Rubén Leal coordinador de las divisiones infantiles, dándole el espacio para dirigir a los pequeños de las categorías 2004 y 2005 del Club Atlético Concepción.

“No tuvimos resultados favorables, aun debo conocer a los chicos, pero espero mejorar su formación futbolística y pero mas en lo personal, para que en el caso de que no lleguen a triunfar en el deporte, sean incluidos con respeto dentro de la sociedad”, aseguró Jorge.

Luego de caer derrotados en primera instancia ante Central Norte por 1 a 0 en la división 2004 y luego en la categoría 2005 por 2 a 1, los pequeños no se fueron de la cancha con la frustración del partido, sino que siguieron su camino, como si lo ocurrido en el terreno, se tratara solo de un entrenamiento más para ellos.

“Los chicos disfrutan con el juego, acá se sienten contentos realizando actividades físicas, y los chicos se van familiarizando con el fútbol”, Fueron las palabras que Soraire utilizo para hacer hincapié, en lo que vino a formar, y dejó en claro que su responsabilidad, como la figura que representa, es que logren un vinculo y un respeto hacia quienes le dan el ejemplo.

Jorge también indicó la importancia del árbitro, en la formación de los pequeños jugadores, como un profesor más dentro del campo de juego, que le enseña lo que no deben hacer, para no cometer errores en un futuro, donde las cosas serán distintas.

“El camino nuestro es duro tenemos días de mucha alegría y tristeza, mucho trabajo, son pocos los técnicos que perduran y todo depende no solo de los resultados sino de la forma de que uno trate a los chicos, espero poder seguir aquí, y mi anhelo es que de aquí lleguen a una categoría superior, y tienen que responder a ese nivel, eso seria la base que le damos los técnicos”, indicó Jorge.

El DT, que extraña su función anterior, comenta que a pesar de su retiro, siente que tuvo una relación importante con los estudiantes al verlo trabajar, sintiendo orgullo que lo saluden por la calle y que aún en el mundo del deporte siga siendo importante, para algunos, que también cumplen funciones relacionadas con el fútbol y que pasaron por la institución educativa.