
De espaldas a sus jugadores Jorge Antonio Soraire, posa unos segundos cerca de la línea lateral antes de dar indicaciones a sus jugadores.
Jorge Antonio Soraire, en sus comienzos se desempeñaba
como policía durante 25 años y prestaba servicios en la UNSTA (Universidad
Santo Tomás de Aquino) por 12, fue lo que le permitió hacerse la cara visible
de la institución, muchos estudiantes que pasaron por allí lo conocen desde el
anonimato como “Jorge el policía”, ya que era quien les abría las puertas para
que pudieran acceder, y quien se lo veía en la biblioteca cuidando la seguridad
de los alumnos.
Cuenta que
dentro de su lugar de trabajo, hizo muchos amigos con quienes compartía muchas
cosas, una de ellas el amor por el fútbol, que por razones laborales le fue
imposible dedicarle tiempo. Luego de haber cumplido 50, 3 años atrás tomó decisión
de dar fin a sus servicios y darle continuidad a su sueño deportivo pero desde
la dirección técnica.
Soraire ya
con tiempo para poder concretar lo que anhelaba, comenzó a formarse en ATFA
(Asociación de técnicos del fútbol argentino), fue incorporando conocimiento
hasta poner en práctica sus aprendizajes.
Jorge quien
en su pasado salía todas las mañanas desde Alderetes a su lugar de trabajo,
encontró un camino distinto para llegar, a pocos minutos de su casa tuvo su
segundo hogar en el Estadio José María Paz, el lugar que le abrió sus puertas
Rubén Leal coordinador de las divisiones infantiles, dándole el espacio para
dirigir a los pequeños de las categorías 2004 y 2005 del Club Atlético Concepción.
“No tuvimos resultados favorables, aun debo
conocer a los chicos, pero espero mejorar su formación futbolística y pero mas
en lo personal, para que en el caso de que no lleguen a triunfar en el deporte,
sean incluidos con respeto dentro de la sociedad”, aseguró Jorge.
Luego de
caer derrotados en primera instancia ante Central Norte por 1 a 0 en la división 2004 y
luego en la categoría 2005 por 2
a 1, los pequeños no se fueron de la cancha con la
frustración del partido, sino que siguieron su camino, como si lo ocurrido en
el terreno, se tratara solo de un entrenamiento más para ellos.
“Los chicos disfrutan con el juego, acá se
sienten contentos realizando actividades físicas, y los chicos se van
familiarizando con el fútbol”, Fueron las palabras que Soraire utilizo para hacer hincapié, en lo que
vino a formar, y dejó en claro que su responsabilidad, como la figura que
representa, es que logren un vinculo y un respeto hacia quienes le dan el
ejemplo.
Jorge también
indicó la importancia del árbitro, en la formación de los pequeños jugadores,
como un profesor más dentro del campo de juego, que le enseña lo que no deben
hacer, para no cometer errores en un futuro, donde las cosas serán distintas.
“El camino nuestro es duro tenemos días de
mucha alegría y tristeza, mucho trabajo, son pocos los técnicos que perduran y
todo depende no solo de los resultados sino de la forma de que uno trate a los
chicos, espero poder seguir aquí, y mi anhelo es que de aquí lleguen a una
categoría superior, y tienen que responder a ese nivel, eso seria la base que
le damos los técnicos”, indicó Jorge.
El DT, que
extraña su función anterior, comenta que a pesar de su retiro, siente que tuvo
una relación importante con los estudiantes al verlo trabajar, sintiendo
orgullo que lo saluden por la calle y que aún en el mundo del deporte siga
siendo importante, para algunos, que también cumplen funciones relacionadas con
el fútbol y que pasaron por la institución educativa.